01/05/2000 - 01/05/2010
El 1 de mayo de 2000 nació un programa de radio en RAC1: era el "Minoria Absoluta". No fue tan sólo el nacimiento de un programa de radio, fue también el nacimiento de una forma de hacer.
En los primeros años noventa, mucho antes de que sospechásemos que el humor y la política nos reunirían delante de un micrófono, Queco Novell, Manel Lucas y yo nos ganábamos la vida en las filas del periodismo político serio. Los tres compartíamos ruedas de prensa y plenos del Parlament, veíamos como en el guiñol de la BBC (Spitting Image) se reía de Margaret Tatcher y soñábamos hacer alguna cosa parecida en este país, un día u otro. Pasaron los años, Queco y Manel siguieron por los derroteros del periodismo televisivo, yo me puse a hacer guiones (una salida de emergencia después de quedarme en el paro), por casualidades de la vida tomé contacto con el mundo del humor y, sin darme cuenta, me vi presentando un programa de TV3 llamado "Malalts de tele".
Más tarde, me llamó Albert Rubio, a quien había conocido como jefe de programas de TV3, para explicarme que el Grupo Godó ponía en funcionamiento una emisora de radio en catalán y que me querían allí. Le dije que la tele no me dejaba mucho tiempo libre, a pesar de ello acepté dirigir un debate semanal sobre actualidad política. "¿Política?", gruñó Albert, "Pero ¿será humorístico, no?"; "desenfadado", respondí. Rubio no pudo esconder su decepción porque esperaba una propuesta más estimulante. No se lo tengo en cuenta. En aquellos momentos yo aparecía en TV3 disfrazado de Pedro (el de Heidi) o de abeja Maya. !Y no me salía mal del todo! Aquella etapa de mi vida estaba finalizando.
Así fue cómo nació "Minoria Absoluta", en la primavera del año 2000, cómo RAC1. Enseguida se sumaron Manel Lucas y Queco Novell. Pronto dejó de ser una tertulia abierta para convertirse en una conversación a tres bandas cada vez más enloquecida. Sin imitaciones, evidentemente (ni Queco ni Manel sabían que eran dos buenos imitadores). Después de una esplendorosa primera temporada, en la que registramos ZERO oyentes en cuatro EGM consecutivos (cosa que no alteró al impasible Eugeni Sallent, el director que nos soportó con la paciencia de un director de parvulario) "Minoria Absoluta" se consolidaba como un programa que combinaba, cada vez de forma más fluida, la actualidad política y el humor. Se tenía que notar el hecho de ser (así lo creo) los primeros periodistas políticos que se pasan al terreno de la broma.
Lentamente, nuestra propuesta fue ganando adeptos. Primero, oyentes fuertemente politizados. Más tarde, simples individuos que reían con el programa. En 2002 pasamos a la emisión diaria. Primero, una hora, después ampliamos a dos horas. Primero con unas cifras modestas, después, no tanto; y al final líderes de la franja del mediodía. Un inmejorable momento para dejarlo, cosa que hicimos entre sonrisas y lágrimas en julio de 2009.
No fue, sólo, cosa de tres. Fue mérito de mucha gente que ha trabajado con nosotros, guionistas y actores, pero de forma muy especial Víctor Ollé –sin su talento en el control de sonido, este programa habría sido una cosa totalmente distinta- y Anna Pujol, que nos ha hecho funcionar como un reloj. Esta historia de éxitos no se entendería sin la fidelidad de una audiencia numerosa y activa; y sin el respeto y el sentido del humor de una clase política que, a menudo, es más madura de lo que nuestras imitaciones podrían hacer pensar.
"Minoria Absoluta" ha dado sus frutos ("Polònia" sin ir más lejos), pero también ha bebido de muchas fuentes y se ha dejado influir por humoristas posiblemente más talentosos; pero si un mérito tiene este programa que nos ha hecho felices durante tantos años es haber apostado para aplicar al terreno político aquello que Buenafuente, Arús y muchos otros habían explorado en otros terrenos. Otro mérito (disculpad, ya es el último) es haber luchado por lograr un programa inclusivo y no elitista, un programa con el cual cualquiera puede hartarse de reír y, de pasada, enterarse de cómo está el panorama político catalán. Es por todo ello que, más allá de honores y distinciones (que siempre son de agradecer), lo que Queco, Manel y yo valoramos cuando echamos la vista atrás y contemplamos estos primeros 10 años es que nos hemos reído como animales, cosa que a los humoristas no nos pasa a menudo, os lo prometo; ni tan siquiera cuando estamos trabajando. Es por todo esto que quiero a estos dos tipos y espero tener algún que otro hijo con ellos si el público y los teóricos de la desafección política nos lo permiten.
"Minoria Absoluta" ya no existe como programa de radio, pero da nombre a una productora de contenidos audiovisuales que se reivindica como heredera de su espíritu y de su forma de entender el humor. Entre estos contenidos está "La Segona Hora" que es también líder en su franja gracias a las idas de olla de una nueva generación de comunicadores y humoristas. Gracias a ellos, la audiencia ya no nos echa en falta. !Mira qué gracia!
Si hace diez años me dicen que en el futuro "Minoria Absoluta" dejaría de ser el nombre de un programa de radio para pasar a ser una productora de programas de radio y televisión hubiera recomendado a mi interlocutor a hacerse un análisis. Si, además, me hubieran dicho que "Polònia" y "Crackòvia" ya no serían referentes de un país y una ciudad sino de dos programas de televisión de éxito producidos por MINORIA ABSOLUTA, les mando directamente al hospital psiquiátrico. Pero, la realidad es la que es y "Minoria Absoluta" cumple diez años y cada vez es menos minoría.
El recuerdo de los nueve años de radio son imborrables: aquello que primero era un programa que hablaba de política en formato tertulia entre tres amigos que veníamos de las trincheras de la información política acabó siendo la coña marinera sin proponérnoslo. Era oír la sintonía y volvernos locos, decir las animaladas más grandes disfrazados de personajes sin perder la perspectiva de intentar explicar aquello que se cocía en la política catalana y española. El éxito y el reconocimiento nos acompañó, como también lo han hecho con los dos “hijos” televisivos "Polònia" y "Crackòvia" (en otros no tanto como es bien sabido...).
En el momento de soplar las velas y pedir un deseo quisiera que estos próximos diez años sean, profesionalmente, tan fructíferos como estos diez que celebramos. Y, personalmente, que la forma de ser y hacer de todos los miembros de MINORIA ABSOLUTA continúe sorprendiéndome por ser poco habitual en esta jungla que es el mundo de la comunicación.
Gracias a todos y felicidades.
Desconozco por qué el director de RAC1, Eugeni Sallent, insistía en apostar por el programa "Minoria Absoluta" cuando, en 2001 o en 2002, las audiencias nos daban la bonita cifra de... 0 oyentes. No sé qué extraña conjunción astral le hizo tener paciencia en un mundo lleno de impacientes, pero bendita conjunción. Nunca le estaremos lo suficientemente agradecidos de aquella aparente insensatez que nos permitió aguantar lo suficiente como para llegar a hacer de "Minoria" lo que fue finalmente. Y hasta 2009 ininterrumpidamente.
Hablar de política, pero hacerlo con chistes, ironía y parodia, es una de las cosas que más me divierten del mundo. He podido hacerlo durante nueve años, !cobrando! Además, con Toni y Queco, los dos amigos con quién, sin duda alguna, me entiendo mejor a la hora de desmontar con humor este territorio tan solemne y que se toma, él mismo, de forma tan solemne.t.
Total, que de los 37 a los 46 años he dicho y hecho más animaladas que en cualquier otro momento de mi vida y he reído como nunca delante de un micrófono. Pero ahora, también creo que, de alguna manera, he continuado haciendo periodismo. Con todo esto, ya os podéis imaginar que "Minoria Absoluta" ha sido para mí una auténtica bicoca.
Así pues, más que felicitar a RAC1 por estos 10 años y por haber llegado a ellos con esta buena salud y desde el liderazgo de la radio catalana, lo que me sale desde lo más profundo de mí es dar las gracias. Porqué profesionalmente, en RAC1, he vivido los mejores años de mi vida. (Ostras, creo que esto lo he oído en alguna parte).
El 24 de julio de 2009 se emitió el último "Minoria Absoluta" de radio. El programa se realizó en el Teatro Tívoli de Barcelona, fue un cálida despedida con los oyentes. Este video os enseña cómo se preparó aquel programa y las sensaciones y emociones del equipo minutos antes de empezar la emisión.
El equipo de "Minoria Absoluta" soplando las velas del programa 1000
La rumurología decía que Jordi Ventura estaba tan gordo porque no paraba de comer Donetes
Bruno Oro durante el directo
Jordi Ventura, Dani Vico y Mireia Portas hicieron "En Minoria" el verano de 2007
"Minoria Absoluta" sale a la calle el día de Sant Jordi
Durante el directo de "Minoria Absoluta"
Queco Novell
Durante el directo de "Minoria Absoluta"
Toni Soler
Todo el equipo de "Minoria Absoluta" que celebró el programa 700
Víctor Ollé
El programa "Minoria Absoluta" retransmitió, en directo, la noche de los Oscars
Joan Saura (Cesc casanovas) en la presentación del libro "Minoria Absouta al país del tripartit"
Las primeras caracterizaciones
Toni Soler durante la presentación del libro "Minoria Absouta al país del tripartit"
El último programa de "Minoria Absoluta" el 24 de julio de 2009 en el Teatro Tívoli
El último programa de "Minoria Absoluta" el 24 de julio de 2009 en el Teatro Tívoli
El equipo de "Minoria Absoluta" con el President Pujol
Los ganadores de los primeros PREMIOS MINORIA ABSOLUTA